Nadie se imaginaba esto. Y ya se ha demostrado que no es una aventura de 15 días. ¿Dónde encaja la comunicación de los centros veterinarios en esta crisis? Los animales necesitan cuidados esenciales. Los centros veterinarios permanecen abiertos y por lo tanto activos, y ejerciendo su función con ese plus de responsabilidad que ahora se necesita. Y en esta situación especial es necesario comunicar pautas, consejos, procedimientos. Más que nunca.

La clínica en el estado de alerta ya no puede ser un negocio como siempre, por nuestra responsabilidad social. Los ciudadanos necesitan información autorizada desde el ámbito sanitario y desde la veterinaria tenemos el reto de responder con contundencia, con precisión y evitando la infoxicación. Conviene tener unas pautas y protocolos de comunicación, saber qué respuestas ofrecer e incluso adelantarse a las preguntas. Este artículo pretende ser una guía de recursos de comunicación para las clínicas en esta crisis.

Unos cuantos enlaces relevantes para estar «al día»

Coronavirus: el martillo y la danza. Traducción al español del artículo original, Coronavirus: The Hammer and The Dance, con millones de visitas. Da cuenta de las estrategias de contención del virus y ayuda a comprender por qué se producen diferentes situaciones en diferentes países.

Centro Europeo para el control y prevención de las enfermedades. 

La guía COVID-19 del ministerio de Ciencia e Innovación del Gobierno de España.

COVID-19. Consejos y recursos de la WSAVA.

Hemos recopilado aquí los documentos que ha emitido la Vicepresidencia con respecto a los animales de compañía.

Lo primero de todo: cuidarnos y cuidar al equipo para poder cuidar a los demás

Es necesario proteger al personal de la clínica. Eso significa tomar todas las medidas para un distanciamiento físico efectivo entre los trabajadores y con los clientes. Hay que reducir el número de puntos de contacto directo e indirecto entre personas tanto como sea posible. En esta profesión los pacientes están acompañados por humanos y viven con ellos, y eso nos obliga a extremar las medidas.

La comunicación interna es la herramienta

Fundamental. Señaliza con carteles las zonas de riesgo como recepción, sala de espera, etc. para recordar las pautas que hay que seguir. Reúne al equipo para establecer protocolos de seguridad, comprueba que se utilizan adecuadamente los equipos de protección individual. Por supuesto, si un miembro del equipo tiene síntomas de enfermedad respiratoria debe ser enviado a casa inmediatamente. En caso de tener un miembro positivo, hay que informar a todo el equipo, manteniendo la confidencialidad que exige la ley, dentro de lo posible dada, generalmente, la pequeña dimensión de la plantilla de los centros.

Hay medidas que se pueden tomar junto con el equipo (muy importante ir «todos a una»):

  • Admitir y dar de alta a los pacientes a través de una rápida entrega en recepción, incluso en otros países están aconsejando hacerlo directamente desde los vehículos de los propietarios para evitar que entren al centro.
  • Aceptar solo pagos electrónicos para no manejar dinero en efectivo.
  • Reducir la necesidad de firmas. Si se necesitan tener cuidado con el uso de bolígrafos (idealmente que el propietario use su propio bolígrafo).
  • Gestionar los turnos o áreas específicas donde solo trabaje cierto personal para reducir el riesgo de que todo el personal enferme si uno se expone.
  • Utilizar la telemedicina tanto como sea posible. Muchos seguimientos y consultas pueden hacerse a distancia. Es un asunto controvertido pero la situación es excepcional.
  • Atender a animales que necesiten asistencia sanitaria pero que convivan con personas sospechosas o infectadas, fuera del horario de atención al público y, en ningún caso acompañado de dichas personas.
  • Y, por supuesto, extremar las medidas de higiene de mostradores, pomos de puerta, mesas, teclados, estetoscopios… Coloca desinfectantes de manos (si tienes aprovisionamiento) en diferentes lugares para fomentar la higiene de las manos.

Hemos traducido este diagrama de flujo de la universidad de Guelph porque puede servir de guía para el triaje de los casos y la valoración del riesgo de los propietarios de animales que llegan al centro. Descárgalo aquí. 

Haz saber que la seguridad es prioritaria para el equipo. Dentro y fuera de la clínica. Es necesario animar al personal a ser también responsable fuera del trabajo.

Insiste en la necesidad de evitar los riesgos laborales. La patronal veterinaria ha elaborado un cartel que ha puesto a disposición de todas las clínicas que sirve de guía y concienciación. Las Federaciones Europeas han puesto a disposición un cartel muy claro sobre las pautas a seguir. Materiales muy prácticos para que el personal de la clínica se informe y se cree un ambiente de respeto por las normas.

Informa a los clientes de las condiciones del servicio veterinario

Las consultas se atenderán solo con cita previa. Los clientes lo tienen que entender y si se muestran molestos hay que explicarles que la cita previa  permite salvaguardar la seguridad del personal y de los clientes:

  • Evita las aglomeraciones.
  • Si es necesario se pueden preparar y desinfectar las consultas con antelación.
  • Se puede mantener una conversación con el cliente para aconsejar la mejor manera de traer al animal, sobre todo si hay miembros de la familia sospechosos de haber sido infectados o confirmados de padecer COVID-19.
  • Se tiene ocasión para certificar (enviando un documento por Whatsapp por ejemplo) que esa persona tiene una consulta programada en la clínica para evitar que las fuerzas de seguridad lo sancionen y asegurar que el animal va a ser atendido.

Este cartel de la FECAVA-FVE es un buen resumen de consejos para los propietarios en el caso de que tengan que acudir a la clínica veterinaria durante el brote de coronavirus. Descárgalo aquí. 

Solo los servicios esenciales

A muchos propietarios les cuesta entender que no es el momento de cortar las uñas, de igual manera de que no es el momento de ir exclusivamente por cerveza al supermercado. En estos momentos hay que informar continuamente de los servicios que se mantienen. Recopilando la información desde diferentes fuentes existe un consenso no escrito que establece :

  • Asistencia en situaciones de urgencia. Y es el veterinario el que decide cuál es la situación de urgencia en base a su criterio facultativo.
  • Atención a pacientes con patologías crónicas graves.
  • Hospitalización de animales con patologías graves. Estableciendo un riguroso control de las visitas de los propietarios, incluso anulándolas.
  • Tratamientos preventivos antiparasitarios externos e internos. La razón es evitar la propagación de enfermedades vectoriales y zoonóticas. Algo esencial en unos momentos donde las personas van a vivir en estrecho contacto con sus animales.
  • Vacunación de cachorros y de animales en riesgo.
  • Suministro de alimentos y de dietas de prescripción.
  • Suministro de productos de higiene que sena necesarios para garantizar una adecuada limpieza de los animales, sobre todo en casos especiales (animales con problemas de piel, etc.).

Para apoyar que no se obvien las pautas de desparasitación hemos preparado una campaña para redes sociales con mensajes dirigidos a ese objetivo.

Por responsabilidad profesional también existe un acuerdo tácito en suspender algunas actividades clínica como las cirugías preventivas, servicios de higiene (cortes de uñas), peluquería, venta de accesorios, etc.

Así mismo, hay que limitar al máximo la asistencia sanitaria a domicilio y, quizás, solo practicarla en casos muy concretos de personas dependientes.

Este cartel con las actuaciones prioritarias está disponible en este enlace. También puedes utilizarlo para enviar esta información por e-mail.

Más tiempo en casa con la mascota

Si los veterinarios somos los garantes de mantener el vínculo de las personas con sus anímales de compañía, en esta situación se tiene que demostrar más que nunca nuestra capacidad para aconsejar a los propietarios de mascotas sobre cómo actuar en casa en el estado de confinamiento. Las rutinas familiares cambiarán, es posible que existan afectados en el hogar y deban tomar precauciones con las mascotas.

A este respecto, es posible que los propietarios necesiten ayuda para evitar estados de ansiedad en sus mascotas o consejos para establecer rutinas de juego y ejercicio: convertir en un juego el momento de la comida, aconsejar sobre la alimentación debido al menor gasto energético, reforzar el adiestramiento en positivos… Es muy importante recalcar que una mala gestión del tiempo con la mascota puede derivar en problemas posteriores de comportamiento.

Es el momento de echar mano de todos esos manuales donde los etólogos recomiendan ejercicios y pautas para estas ocasiones y consultar la web de GrETCA.

Pero además, hay que pasear

Sí, pero con precauciones. Sin menoscabar las recomendaciones sanitarias lo ideal sería que un perro pudiera pasear 2-3 veces al día el tiempo necesario para realizar sus necesidades fisológicas. Recordar a los clientes continuamente las precauciones que hay que tomar. Es fácil relajarse en un confinamiento que se prevé duradero:

  • El paseo lo debe realizar el propietario o un familiar, o persona que designe. Mejor si porta documentación que pueda presentar a la autoridad.
  • La duración recomendable varía en función de factores como la edad, la condición física o de salud del animal. Por norma general debería durar de 15 a 30 minutos. Ante la situación de restricción actual, si no se permitiera este tiempo hay que complementar la actividad en el domicilio con juegos, ejercicios…
  • Solo una persona puede pasear al perro, salvo que hubiera menores a su cargo que no pudieran quedarse solos sin supervisión o personas dependientes.
  • Siempre sujeto con correa.
  • Recomendable llevar una botella con agua y jabón para limpiar los orines y la zona de defecación una vez retiradas las heces.
  • Mantener la distancia de seguridad con otras personas durante el paseo.
  • Al volver lavar las patas y la cola del animal con agua y jabón.

La Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030 ha publicado un documento de preguntas frecuentes que puedes descargar aquí. En ella hay un apartado que nos concierne especialmente.

El veterinario es un profesional sanitario y puede resolver muchas dudas

Una ocasión para posicionarse como profesionales sanitarios. El Consejo ya ha ido en esta línea con el reciente comunicado del 24 de marzo, realizado conjuntamente con otras profesiones sanitarias. Ahora hay que «bajarlo» a lo cotidiano y comunicar que, como siempre, los ciudadanos tienen en los veterinarios a unos aliados en la salud de sus mascotas y su familia.

Las preguntas más frecuentes

  1. Sin duda la pregunta estrella es ¿Debo preocuparme por que mi perro o mi gato me contagie de COVID-19? Hay que insistir en que no hay evidencia científica de que el virus sea transmitido de personas a mascotas y viceversa. Y hay que comunicarlo en estos términos: «Evidencia científica». Con los microorganismos nunca se puede saber qué pasará mañana.
  2. Entonces ¿por qué he oído que si estás infectado te mantengas alejado no solo de las personas sino también de las mascotas? El propietario tiene que entender que es una medida de sentido común. De la misma manera que no debes ir tocando los bolis, tazas o mesitas de trabajo de los demás si estás infectado no debes tocar animales domésticos que puedan actuar como fómites.
    Se desconoce cuánto tiempo viven en el pelaje pero es de suponer que puedan ser algunas horas. Parece ser que no es tan fácil contraer el virus como de una superficie metálica o plástica (donde el virus parece ser que resiste más) pero conviene extremar las precauciones.
    En un artículo publicado en el New England Journal of Medicine (Doremalen et al.), se examinó la estabilidad del virus y se obtuvieron algunos datos (que cuando haya más estudios pueden cambiar): el virus permaneció viable en aerosoles hasta 3 horas. Sobrevivió mejor en plástico (72 h) y acero inoxidable (48h) en comparacion con el cobre y cartón.  Se estima que la mitad de la población vivió en plástico y en acero 6,8 horas y 5,6 h. respectivamente.
    Lo que es inadmisible es que se produzcan abandonos. Esta situación no constituye ni un eximente ni un atenuante para semejante acto.  Para concienciar desde la clínica puedes emplear estos post que se descargan aquí.

  3. ¿Cuáles son las medidas de higiene y desinfección más adecuadas viviendo con una mascota? Hay demasiada información sobre este tema y lo mejor es, a quien nos pregunte, aclarar de forma fácil y rigurosa los malentendidos. El jabón rompe las espículas de los virus y los desactiva por lo lavarse las manos es una de las mejores medidas higiénicas. En este enlace hay un buen protocolo de higiene de manos. Por esa misma razón se aconseja lavar con agua y jabón las manos y pies de los perros y su cola tras el paseo, también se puede utilizar gel hidroalcohólico, pero como complemento porque, como ya sabemos, estas sustancias pierden eficacia si hay materia orgánica y, además, conviene reservar estos productos para usos sanitarios.
    Por otra parte algunos veterinarios se encuentran con propietarios que les comentan que están desinfectando con «lejía viva» u otros productos. Entra dentro de nuestra responsabilidad darles los consejos oportunos. En este enlace puedes descargar un documento sobre medidas higiénicas que ha elaborado la Comunidad de Madrid.
  4. ¿Se puede hacer una prueba de diagnóstico de COVID-19 a mi mascota? No es necesario, ni poner al animal una mascarilla, como se ha visto en algunos vídeos. Los datos actuales sugieren que las mascotas no son infecciosas para las personas por lo tanto en el estado actual de la pandemia hay que insistir en lo inconveniente de esta medida (además de tener en cuenta la reserva de medios para las personas).
  5. ¿Qué precauciones debo tomar con las mascotas si hay un miembro de la familia que ha dado positivo o está en cuarentena? Además de extremar las medidas higiénicas normales: lavarte la manos antes y después de interactuar con la mascota, limpiar más regularmente los cuencos de comida y bebida, no besarlo ni abrazarla (por mucho que cueste) y encargar a otra persona de confianza que se ocupe de pasear, alimentar y jugar con la mascota.

Estar atentos

Todas las pautas que hay que dar y los consejos veterinarios deben ser tomados de acuerdo con la situación en cada momento. Si las circunstancias se modifican o surgen novedades en base a evidencias científicas, se comunicará a los clientes para que tomen las medidas adecuadas.