Acaba el verano y a los propietarios de mascotas parece que se les pase el miedo a los parásitos. Sin el calor del verano «ya no hay bichos». Esto representa un problema para lograr el cumplimiento continuado a lo largo del año que garantizaría la protección más eficaz posible frente a los parásitos y las enfermedades que transmiten. ¿Cómo establecer las pautas para tener una comunicación continuada sobre los peligros de los parásitos, y en concreto, sobre las garrapatas? Educando a los propietarios con información que despierte su interés.

En primer lugar, un poco de documentación

Hay que estar bien informado y al día sobre las garrapatas que prevalecen en tu entorno y qué enfermedades transmiten. Hay que tener siempre a mano la información sobre los riesgos de la zona. Cuanto más localizada sea la información, más interesante para el cliente.

La información sobre el riesgo local puede tener un efecto motivador importante puesto que el cliente se ve más involucrado cuanto más se personaliza la información. Fuente: European Centre for Disease Prevention and Control.

En segundo lugar, todo el equipo del centro debe estar involucrado

Comenzando por los responsables de la recepción

Estas personas constituyen la avanzadilla en materia de prevención. Si el propietario ha encontrado una garrapata o, simplemente, se siente preocupado, será uno de los primeros temas que comentará. Es deseable tener un protocolo en la clínica para poder abordar este tema durante la recepción del paciente.

Este protocolo debe contemplar la revisión de la ficha del paciente para revisar los tratamientos antiparasitarios y preguntas pertinentes como:

  • ¿Es la primera vez que ha visto una garrapata en su perro/gato?
  • Veo que se le administra el tratamiento preventivo X o ¿le administra algún tipo de repelente? ¿cuál? ¿dónde lo adquiere?
  • ¿Cuál fue la última vez que se trató a la mascota?
  • ¿Dónde vive? ¿es una zona con árboles, boscosa?
  • ¿Dónde lleva a pasear al perro? ¿parques? ¿caminos? ¿se relaciona con otros perros?

Así se comienzan a valorar los riesgos y el propietario percibe cuáles son los puntos importantes: cumplimiento del tratamiento y riesgos.

La recepción es la primera línea pero todo el equipo debe estar «en la misma onda» respecto a este tema. Una técnica es programar reuniones sobre garrapatas en las que se puede preparar a cada miembro del equipo para responder a las preguntas de los clientes. Esto permite que el cliente perciba una gran coherencia en los consejos que el centro veterinario da a los propietarios de animales de compañía y aumenta la confianza del cliente. Nunca deberíamos escuchar cosas como «pues tu compañero me ha dicho otra cosa…».

Ten en cuenta que los propietarios necesitan escuchar el mensaje de 5 a 10 veces antes de que en su cabeza se convierta en conocimiento.

Además, hay que incorporar la argumentación sobre la lucha antiparasitaria a los mensajes que se le dan al propietario de un nuevo cachorro. Es un momento en que se encuentran más receptivos, aunque también un poco desbordados por tener que asumir tanta información, sobre todo si es su primer animal de compañía.

Y continuando con los ayudantes clínicos y los veterinarios

Existen algunos aspectos fundamentales que se deben de trabajar desde el ámbito del personal técnico.

  1. Involucrar al cliente. El propietario debe entender lo que se les pide que hagan. Cuando se cede o receta un antiparasitario, hay que explicar qué es lo que se espera que haga el producto y por qué debería usarlo. Si no saben para qué están utilizando un producto no lo harán.
  2.  Habituar a realizar las pruebas. Hay que ofrecer la tranquilidad que representa hacer las pruebas para detectar las enfermedades más comunes transmitidas por garrapatas y evaluar a los pacientes anualmente. Si se hacen pruebas, muestra el resultado, es muy eficaz que los propietarios vean donde va el dinero que pagan.

Un propietario motivado es un propietario «cumplidor»

Si encuentras una garrapata en el animal que ha venido a tu clínica, quítala delante del propietario y guárdala en un bote con alcohol. En ocasiones podrías emplear este bote para que los clientes vean con sus propios ojos el peligro real. Así se sentirán más motivados para proteger a sus compañeros de cuatro patas. Esta comunicación también se puede lanzar en redes sociales, sobre todo en épocas de alta infestación. No hay nada como las experiencias reales para alcanzar al público.

Cuando has captado la atención del propietario el siguiente paso es hablar sobre la prevención de garrapatas, y no limitarnos a ofrecer el tratamiento. Hay que mostrar cómo administrar adecuadamente el producto mientras le explicas qué esperas que haga el producto y por qué debería usarlo. Eso es ofrecer valor añadido.

Anima a los propietarios a inspeccionar a las mascotas cuando vuelvan del paseo, sobre todo si han paseado por lugares de riesgo. Recuerda a los propietarios las áreas donde suelen localizarse: arena en sombra, hierba alta, arbustos…. Y ayúdale a identificar las zonas del cuerpo donde es más probable encontrar garrapatas: orejas, axilas, espacios interdigitales…

Ofrece la posibilidad de visitar la clínica para eliminar la garrapata si el propietario no se atreve. Esto garantiza la eliminación completa de la garrapata y permite seguir con una discusión sobre los programas de prevención de garrapatas, las medidas contra la enfermedad de Lyme y otras zoonosis  y las pruebas para detectar enfermedades transmitidas por garrapatas.

Refuerza la comunicación con materiales gráficos

Descarga aquí el material gráfico.

Hemos preparado una campaña para concienciar e informar sobre el peligro de las garrapatas. Enfermedades que transmiten, su presencia en otoño… para incentivar el recuerdo y estimular el interés sobre este peligroso artrópodo.

Siempre hay que ampliar el conocimiento sobre garrapatas y para ello nada mejor que tener a mano fotos de garrapatas y materiales con los ciclos de vida. Incluso es recomendable tener un folleto sobre las garrapatas y sus peligros. Los parásitos son seres peligrosos pero fascinantes y seguro que le echan algún vistazo sentados en su sofá. Cuanta más información tenga un cliente, más proclive será a cumplir el tratamiento.

Si decides hacer un folleto personalizado para tu clínica, comienza con un esquema básico:

  • Portada con tu logo. Paseo por zona de riesgo, o directamente una garrapata, posiblemente esto impacte más. Huye, en principio de portadas con propietario y mascota en actitud cómplice. Así no se logra diferenciación y por tanto impacto.
  • ¿Cómo es una garrapata? ¿cómo vive? se puede solucionar con un ciclo donde se ve el «uso» que hacen de los hospedadores. ¿Qué garrapatas tenemos en nuestra zona? Insistir en que no son tan estacionales como antes y el peligro permanece gran parte del año.
  • Resaltar su capacidad para picar y transmitir enfermedades.
  • Las enfermedades que transmiten. Y sus consecuencias. Bonus: pruebas para detectarlas.
  • Las claves de la prevención: evitar los lugares de riesgo y aplicar tratamientos preventivos repelentes, que eviten la picadura.

A partir de un esquema como este se puede comenzar a construir el folleto informativo que cuente una historia del peligro y su prevención.

Entre los materiales, los pósteres son también piezas de comunicación importantes para la consulta o la sala de espera. Además pueden servir como apoyo a las explicaciones que se le dan a los propietarios. En este enlace podrás descargar los materiales que hemos preparado para apoyar la comunicación sobre las garrapatas y el peligro que suponen.