Y los profesionales sanitarios los primeros. Y entre ellos, los veterinarios tenemos una gran labor que realizar y no solo en animales de producción, sino también en las clínicas de animales de compañía.

Un poco de historia para comprender la situación actual

Fue a mediados del siglo XX cuando se descubrió el primer antibiótico y esto, sin duda, fue un cambio impresionante para la medicina humana y veterinaria que pudo tratar la mayoría de las infecciones bacterianas con muchas posibilidades de éxito. Pero las bacterias son seres vivos y como tales con capacidad de evolución (en su caso muy elevada) y han bastado unas décadas para que hayan desarrollado resistencias a estos medicamentos. Hoy las autoridades sanitarias de todo el mundo consideran a las bacterias resistentes como una de las amenazas más serias para la salud pública. Solo hay que pensar que las muertes anuales a causa de bacterias multirresistentes están cifradas, solo en Europa, en 33.000 personas. Además del gasto sanitario adicional que supone.

Cómo se ha llegado a esta situación

Se considera que el uso incontrolado y excesivo de los antibióticos es la principal causa de este problema. Todos somos, en cierta medida, responsables. Los profesionales han confiando demasiado en este tipo de medicamentos, no siempre se emplean con unos protocolos adecuados (antibiogramas, perfil de resistencias., etc.) y en ocasiones se ha preferido recetar antes que implantar medidas preventivas de tipo higiénico o de bioseguridad (refiriéndonos en este caso sobre todo a los animales de producción). Los ciudadanos por hacer en ocasiones un uso abusivo de los antibióticos, por no seguir las instrucciones de médicos y veterinarios en el cumplimiento del tratamiento y por la práctica de la automedicación.

El veterinario de animales de compañía debe involucrarse

Que los antibióticos sigan funcionando es tarea de todos. Y los veterinarios de animales de compañía tenemos la responsabilidad de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para alertar a los propietarios de mascotas que usar de forma incorrecta los antibióticos representa un riesgo. Y no solo para los animales.

Pronto nos vamos a enfrentar, por ley, a las restricciones en el uso de antibióticos. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha lanzado a consulta pública una nueva categorización de los antibióticos de uso veterinario según el riesgo que representa su uso. Esta nueva clasificación distingue 4 categorías:

  • A) No usar: antibióticos no autorizados en medicina veterinaria en la UE
  • B) Uso restringido: antibióticos cuyo uso debe restringirse con el objetivo de mitigar el riesgo para la salud humana
  • C) Usar con cautela: antibióticos que sólo deben usarse cuando no haya opciones efectivas en la categoría D
  • D) Usar con prudencia: antibióticos que pueden usarse de manera prudente, evitando su uso innecesario, en tratamientos largos y/o grupales

Ahora mismo, la Agencia mediante el PRAN prioriza eliminar el uso inadecuado de los antibióticos en animales de producción pero los tratamientos dirigidos a los animales de compañía y a las personas son una parte fundamental de esta lucha.

Hay que tener en cuenta que las personas tenemos una gran expectativa cultural en torno a los antibióticos. Esperamos de ellos la curación definitiva y por eso son tan bien valorados. (Otros tratamientos procuran alivio, mejoría o control de la enfermedad mientras que los antibióticos ¡curan!). Por esta razón son solicitados por pacientes y propietarios «¿y si me receta un antibiótico por si acaso?»… ¿Os suena?

La comunicación, una valiosa herramienta para llevar a cabo esta lucha

El veterinario, junto con los demás profesionales sanitarios, tiene la responsabilidad de educar a los ciudadanos y colaborar en aportar información de calidad a sus clientes atendiendo dudas y recordando cómo se realiza un buen uso de los tratamientos y las consecuencias que puede tener para la salud de todos el mal uso.

Todos sabemos que existe un gran desconocimiento por parte de la población sobre este tema, debido a informaciones erróneas, rumores, etc. Nos encontraremos, por ejemplo, que hay personas que piensan que una infección vírica como la gripe o un resfriado puede curarse con antibióticos. Y a muchos habrá que convencerles de que un antibiótico no es un analgésico, ni alivia el dolor o la fiebre.

Desde el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social se lanzó la campaña «Antibióticos, tómatelos en serio» que pone énfasis en el mensaje de que tomar antibióticos sin receta pone en peligro la salud de todos. Incluso se han elaborado materiales dirigidos a los veterinarios que puedes descargar aquí.

Este es uno de los carteles, el dedicado a las clínicas de animales de compañía, que el Ministerio facilita a través del PRAN (Plan Nacional de Resistencia a los antibióticos).

Por estas razones nos ha parecido interesante unirnos a estas iniciativas y preparar unos materiales que puedes descargar aquí. Los beneficios de esta acción de comunicación se centran en:

  1. Posicionar a los veterinarios de animales de compañía como una autoridad en materia sanitaria.
  2. Enmarcar a la profesión como protagonista del movimiento One Health, Una Salud. Las bacterias no son humanas o animales, o del medioambiente. Las bacterias no conocen esas barreras y la lucha debe ser conjunta. Hay que insistir en que la salud de los animales de compañía está totalmente conectada a la salud de las familias.
  3. Es una ocasión para promover la medicina preventiva. Los tratamientos antiparasitarios y las vacunas, las buenas prácticas de higiene y el bienestar son las medidas que evitan, en muchas ocasiones, el uso de antibióticos.
  4. Concienciar de los peligros de la «automedicación». Solo el veterinario puede decidir el tratamiento y así evitar los problemas de resistencias. Usar los antibióticos que se tienen en casa es una práctica demasiado común y demasiado peligrosa.
  5. Sensibilizar sobre la importancia del cumplimiento de los tratamientos. La falta de cumplimiento es una de las razones que ha ocasionado la aparición de resistencias.

Más información y enlaces donde profundizar

En primer lugar os recordamos que tenéis a vuestra disposición la página GRAM (Guía para uso racional de los antimicrobianos) de Ceva. Allí hay una información abundante y valiosa sobre el uso racional de los antimicrobianos (la futura ley no hablará de antibióticos, sino de antimicrobianos, incluyendo antiprotozooarios, antivirales, etc.).

Además dentro de la campaña GRAM existe un vídeo y un cartel que podéis descargar en el espacio de descargas habitual. 

Además, en la citada página del PRAN hay una gran cantidad de información que podemos utilizar.

Vídeo de presentación del PRAN

Vídeo «cómo se propaga la resistencia a los antibióticos»

Campaña para el uso prudente de los antibióticos.